miércoles, 9 de febrero de 2011

El Ávila:


El Ávila: Un lugar para ejercitarse y distraerse...


Hace cuarenta millones de años emergió del fondo de la montaña, y desde entonces sus dos frentes -Norte hacia el Caribe, Sur hacia la capital, Caracas han sido protagonistas de la historia de Venezuela. Guaraira -Repano para los indios ancestrales y Ávila para los españoles y sus hijos, la Sierra Grande presenció con todos sus apellidos el devenir de la ciudad sobre la amplitud del valle.


La luz del sol baña las laderas del hoy parque nacional, y anima un espectáculo de colores que constantemente adquieren variaciones. Cuando cae la noche, El Ávila se convierte en una silueta bella y misteriosa. De diciembre a mayo, la sequía le apaga los matices; hasta que revive en una tarde cualquiera de luces cálidas, después de un aguacero prolongado.

Para conocer los secretos de la naturaleza venezolana no hace falta huir de Caracas. Caracas es también Ávila, su mitad verde, lugar de descanso y recogimiento, cómplice de la leyenda, el enigma de sus caminos, pulmón y guardaespaldas.
La mayor bendición que tiene la Ciudad de Caracas, es sin duda alguna, el Parque Nacional al Ávila, que la separa al norte del mar. Es un verdadero pulmón vegetal, así como un excelente lugar de esparcimiento y de ejercicio. También sirve para orientar a cualquier persona, al indicar siempre donde está el norte. Y es sin duda un gran ornamento de la ciudad.
Para las excursiones cortas un short y una franela son apropiadas. Hay muchos lugares donde hay tomas de agua potable de la misma montaña. Es un agua fresca y muy agradable. Sin embargo, para llegar a otros lugares más altos se debe llevar las bebidas que se vayan a necesitar, así como la comida. Si las excursiones son más largas o a lugares más altos, es recomendable usar pantalones largos y botas.

No hay comentarios: